miércoles, 11 de octubre de 2017

ME CASO, EL VESTIDO, BY MANCINI COSTURA




¡Hola a todos! Antes de nada... ¡gracias! por todos los mensajes que me habéis hecho llegar sobre mi boda. No me imaginé que os gustase saber tanto de mi enlace, así que he preparado varios posts primero porque he visto el interés que suscita y segundo porque como buena novia histérica y nerviosa, necesito desahogarme. Si hay un secreto guardado por la novia para la boda y algo que todo el mundo espera ver es el vestido de novia. Si tenéis claro lo que queréis ya tenéis el 80% solucionado, pero si como yo lo que sabéis es lo que no queréis... ahí comienza la búsqueda, el comerte la cabeza y la crisis... porque sí, la crisis aparecerá tarde o temprano y ahí es donde debemos mantener la calma, respirar hondo y rodearnos solo de aquellas personas que sabemos que nos quieren tanto como para decirnos la verdad y no sólo lo que queremos escuchar.

En mi caso, la elección del vestido ha sido complicada, pero porque yo la he hecho complicada. Me empeñé en buscar en redes sociales y webs el vestido de mis sueños cuando en realidad, mi vestido de novia no existe, y ha habido que diseñarlo y hacerlo... He visto millones (literal) de vestidos, sin mirar precio, ni tejidos, sólo el diseño, pero aunque hay maravillas, ninguno era para mí... no me veía con él llegando al altar...



La elección del diseñador estaba clara... Antonio Mancini me viste para galas y ocasiones especiales desde hace años, y él me dijo el día que me conoció: “el día que te cases te vestiré de novia” y así va a ser. Él es quien ha creado lo que yo considero una obra de arte porque... sí, tengo mi vestido de novia con todo lo que yo quería que tuviese y lo que no, pero no ha sido nada sencillo para mí.

Cuando le dije a Antonio que ya tenía fecha para la boda me dijo: “vamos a hacer un vestido de novia, pero no uno cualquiera... vamos a hacer EL VESTIDO”... y ahí comenzó mi aventura.

Cuando le conté que llevaba semanas mirando vestidos y que ninguno me reflejaba a mí misma me dijo que era el primer error que estaba cometiendo, buscar algo que no existe y también me dijo que él tenía clarísimo como era mi vestido, pero no ahora, sino desde que me conoció hace ya 5 años.



Se sentó conmigo y me hizo el boceto... sin decirle nada, tenía ante mí el diseño de lo que había soñado... nadie conoce mi cuerpo como él a la hora de vestirme. Él sabe sacar partido de mí, de mis formas, sabe realzar lo bonito y sabe hacerme sentir maravillosamente bien. Además, Antonio no es simplemente alguien que me viste, es mi AMIGO con mayúsculas. Él conoce mis miedos, mis sueños, mis secretos... con él he llorado, reído, me he desahogado, me ha hecho ver cosas que yo no veía, me ha advertido cuando ha visto que me iba a equivocar, me ha frenado cuando ha debido hacerlo y me ha dado alas cuando me daba miedo volar... Antonio es de las personas a las que quiero, que forman parte de mi vida, que me conocen tal y como soy, con todo lo bueno y lo malo y que me quiere como soy. Es una persona tan especial que hace que mi vida sea bonita...

Yo necesitaba a alguien de confianza a mi lado para vestirme de novia, avisé sobre ser una novia coñazo y sobre querer probarme todo lo habido y por haber antes de tener mi traje y él ha sabido aguantarme, entenderme y escucharme en cada una de las crisis que he ido teniendo en estos meses de elección de tejidos y de detalles. Me ha ido aconsejando buscando lo mejor para mí y haciéndome entender que un vestido de novia no puede llevar velo, mantilla, volantes, ser recto, tener encaje pero ser liso, largo pero sin cola... porque yo lo mezclé todo en mi cabeza.

El secreto de Antonio es su cariño... su amor por mí. Hay muchas formas de querer y yo le quiero a él tanto como él a mí, sólo él podía vestirme de novia... nadie más me hubiese entendido y aguantado a partes iguales.



Y una vez elegidos los tejidos y con el diseño a punto de hacerlo... llegó la GRAN CRISIS. Seguí mirando en internet (error total, si os vais a casar no lo hagáis) y vi varios modelos con detalles de lo que yo creía que iba a tener el mío, y corriendo le dije que no hiciese nada, que había que cambiar todo, que ese no era mi vestido.... entre él, mi chico y mi tía que estaba conmigo en el momento crítico me calmaron y al día siguiente estaba de nuevo sentada en el atelier de Antonio con mi diseño delante y entendiendo que nada de lo que yo había visto en internet se parecía a lo que Antonio iba a crear.

Lo único malo de hacerte el vestido a medida es que no te lo puedes probar previamente, tienes que imaginarlo... y en mi caso, a pesar de tener gran cantidad de imaginación, era imposible verme de blanco... y después de una charla psicológica de horas y tras enseñarle el boceto a una de mis amigas que me acompañaba en ese momento decidí no cambiar nada...



He de decir que Antonio ha ido desahogando sus nervios charlando con mi chico y con el suyo para evitar ponerme a mí aún más nerviosa. Una novia histérica es un “monstruo del averno” y eso no se entiende cuando tú eres la novia...

Tras pasar la crisis de las crisis, llegó la primera prueba... Antonio y Rafa, su chico, me esperaban con los brazos abiertos pero con más nervios que yo. Para Antonio este no es un vestido cualquiera, y yo no soy una novia cualquiera por lo que la presión es máxima y hasta ha perdido alguna noche de sueño... Cuando llegué, (sola porque así me lo pidió él),me habían preparado el atelier con todos los espejos tapados para que no pudiese ver nada hasta que me colocaran el vestido con todo lo que lleva... y tras lo que para mí fue mucho rato por los nervios que tenía, y mientras sonaba la canción de frozen (si, no podía ser de otra manera) quitaron las telas de los espejos dejando ante mí a mi versión de novia... Primero me impresioné, después me quedé sin aire, y al respirar... lloré, y lloré y lloré... porque ante mí estaba la novia más elegante y perfecta que he visto en mi vida... mi sueño de novia ya está hecho... o casi, porque al ser la primer prueba, hay que cambiar algunas cosas, ajustar y tener listos los detalles que marcan la diferencia de mi vestido.


La sensación para mí fue brutal... un remolino de emociones, de sentimientos, vi pasar el último año y medio de preparativos, de nervios, de miedos... y de pronto me di cuenta de que estando en las manos de Antonio, nada podía no ser perfecto para mí. Entendí que cada miedo y crisis por el vestido la he pasado “porque he querido” porque si hubiese pensado lo que realmente implica que Antonio Mancini firme mi diseño de novia hubiese sabido que no existía problema alguno, pero las novias, igual que las embarazadas, nos volvemos bastante tontas hasta que llega el día D.

Una vez más, Antonio ha vuelto a desnudar su alma para vestir mis sueños. Se lo dije cuando hice la primera prueba y lo vuelvo a decir, no hay vida suficiente para agradecer el cariño y amor de Antonio hacia mí, ni su trabajo, esfuerzo e ilusión en mi vestido de novia.

Tras días de trabajo sin parar (literalmente)por parte de Antonio, llegó el momento de la prueba con mi madre y mi tía. Mi padre no quiere verme vestida de novia hasta el día  de la boda y mis otras tías no estaban en Córdoba el día de la prueba, a la madre de mi chico la quiero sorprender así que tampoco lo ha visto (ni en foto) y al ver la cara de mi madre y de mi tía... Lloré, porque sólo con mirarlas me dijeron más que con palabras  .

Son momentos que siempre voy a recordar...la cara de mi madre al verme de blanco, mi tía intentando no llorar, sus abrazos, sus palabras... si os toca vivir vuestra boda, hacedlo  intensamente, porque es algo que merece la pena que  o se marque en nuestra memoria. 

Estos días Antonio me ha mandado fotos de detalles y los más especiales, aún están por hacer.

No he visto el vestido terminado aún del todo, pero me siento yo con él, no voy disfrazada, soy yo de novia y con él voy a caminar hasta el altar para darle el SÍ al hombre que  me enamoró nada más verlo aquel 10 de Febrero de hace 11 años...

Me caso, y lo voy a hacer vestida con un traje de novia de alta costura que ha superado todas mis espectativas gracias a Antonio Mancini.



Si estáis buscando vestido, mi consejo es que lo busquéis a medida. Nada se puede comparar a algo que se hace conforme a nuestro cuerpo, al cien por cien. Y el consejo más importante es que ese vestido con el que soñamos, si no existe hay que inventarlo, pero se encuentra.

Se siente mucha presión porque sabes que todas las miradas van a estar en ti y que te van a estudiar al milímetro, pero estando tú cómoda con lo que lleves, el resto seguro que sale solo.

Si tuviese que utilizar una palabra para definir mi vestido, esa sería ELEGANTE. Y aunque hay vestidos del tipo Berta Bridal que me encantan, no están pensados para el tipo de ceremonia que yo voy a celebrar, porque también hay que tener en cuenta donde y cuando nos casamos.

Antonio... te quiero y lo sabes. Gracias de corazón por ser como eres conmigo, a ti y a Rafa os agradezco que hagáis de cada momento algo inolvidable y de mis pruebas un rato entre amigos que queda grabado en mi mente y en mi corazón porque sois únicos.

Espero saber lucir tu diseño como el propio vestido se merece y gracias por entender mi autoproclamado título de princesa y hacer que se quede corto porque para ti soy una reina.

Y ahora, me toca andar por la pasarela más importante de mi vida,un camino de 35 metros que me lleva al altar.


¡Nos vamos de boda!

Un beso enorme a todos.La novia.

ARI 

3 comentarios:

  1. Maravillloosoooooo!!
    Vas a ir preciosiiisiiima!!!!!!! Nos vamos de bodaaaaaaaaa!!!!!! Vivan los noviosss!!!

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  2. Ufffff se me han puesto los pelos de punta al leer la historia de tu vestido... me parece precioso como ha sido imaginado y creado por Antonio, que ganas de verlo pero sobre todo de vértelo puesto!

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  3. Te he leído atentamente.
    Desde luego ha sido muy intenso lo de tu vestido.
    Si tu dices que es elegante, lo será y si tu estás feliz con él, brillarás.

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